
Julepe.
Esa es la idea que se me viene cuando pienso en el viaje que parece a esta altura inevitable, sin perjuicio de lo alucinante que puede llegar a ser. Un viaje que se postergo durante mucho tiempo y ya ni me acuerdo de porque. De entre un millon de excusas solo me queda el julepe si me pongo a pensar.
Hoy es 24 de abril, dentro de 2 meses y horas o estare caminando por las paredes de ansiedad o bien estare puteando porque no sucedera. Quien sabe.
La cosa es que me sigo aferrando al julepe… y pensar que llegue a imaginarme que si lo escribia lo podria catalizar. Da igual que asi sea,… supongo.
Itinerario en mi mundo ideal:
- Barcelona. Chan!, si, caeremos supongo primero en Madrid y luego al headquarter.
- Sur de Espania a full. Flamenquillo y to’o
- Buenos Aires viejo y querido. Nos juntaremos con gente del otro lado del charco a ser chicos malos por un rato.
Dios nos libre y nos guarde.
Un destierro desde la raiz hacia un punto en el cielo, asi se dibuja en este genesis de la destruccion.
Si la explosion es fuerte el dolor se cerrara… el Ser no caera en el circulo.
Asi se le sentencio, sin prepararlo para ese destino.
En aquellos tiempos, en los que habia dramas y comedias que eludian la realidad, fue irreverente y descreido con la historia y aun asi lo fue.
Desde el primer encuentro con su exterior, hasta su opcion por la incertidumbre. Solo fueron maneras de evitarlo.
Hasta que la explosion ocurrio.
Desde entonces, cuando la tierra se torno mas profunda y los cielos mas anchos, El se observo. Y lloro sal y azucar por cada hora de recuerdo.
Camino hasta un espejo, bebio de el y ahi se contemplo descreido. Y volvio a llorar.
De limites y bravuras
Desde unas ideas sueltas
a un vacio sin mediar palabra ni gesto.
Del absurdo o del limite.
En el sonido lejano del tiempo,
cuya vuelta ha sido mas que virtuosa,
es que se manifiesta con su aire alrededor.
En que quizas, lo permita.
En ese instante es que sera y existira.
Aunque sus adjetivos no lo revivan.






